Sobre mí

No voy a fingir que mi misión es cambiar el mundo.

Podría rellenar esto de valores corporativos y una foto en blanco y negro mirando al horizonte. Pero tú no has venido a eso.

Soy Miguel Ángel. En internet, Miguelo. Y básicamente me dedico a una cosa: que los desarrolladores dejen de conformarse —con su curro, con su sueldo, con lo que les dijeron que era "lo normal"— y a que las empresas construyan producto que de verdad vende.

El resto de esta página va de cómo llegué hasta aquí. Sin humo.

Miguelo DEV programando
Cabeza abajo, código arriba.

El principio no fue bonito

Lo intenté por el camino "oficial". Me matriculé en Ingeniería Informática convencido de que ese era el sitio donde uno se convierte en programador.

Duré un año. Suspensos, asignaturas que no conectaban con nada real y la sensación de estar más perdido cada mes. Lo dejé. Y durante un tiempo cargué con la etiqueta de "este no vale para esto".

Pero no me rendí. Me puse a aprender por mi cuenta: tutoriales, documentación, proyectos que no funcionaban, cabezazos y noches en las que el código no compilaba y yo no entendía por qué. Años, no semanas. Nadie me dio un título: me lo fui construyendo yo, línea a línea. Me creé a mí mismo.

Y aun así, cuando por fin me sentí "listo" para buscar trabajo, me di de bruces con otra realidad: mandaba currículums a un agujero negro. Silencio. Rechazos automáticos. Entrevistas en las que me quedaba en blanco. Otra vez a pensar que el problema era yo.

El día que entendí el juego

No lo era. El problema es que nadie te enseña cómo se consigue el trabajo: cómo presentar tu perfil, cómo destacar entre cientos de candidatos, qué mira de verdad un recruiter, cómo hablar de dinero sin morir de vergüenza.

El día que dejé de estudiar solo tecnología y empecé a estudiar el juego —el mercado, la negociación, cómo se toman las decisiones al otro lado de la mesa— todo cambió. Conseguí ofertas. Cambié de trabajo para cobrar más. Y, sobre todo, dejé de sentir que dependía de la suerte.

Por qué hago esto

Cuando empecé a contarlo, pasó algo que no esperaba: otros desarrolladores conseguían lo mismo. La oferta que llevaban meses persiguiendo. El aumento que no se atrevían a pedir. El primer "sí" después de un año de "no".

No hay mayor satisfacción que ver a un programador conseguir la oferta que merece. Así que decidí dedicarme a eso: sin humo, sin promesas vacías, resultados reales. Si algo no funciona, te lo digo. Si algo es más difícil de lo que te venden por ahí, también.

Miguelo DEV junto a midudev en un evento de desarrollo
Con midudev en un evento dev.

Qué hago hoy

Ahora mismo me dedico a dos cosas:

  • Ayudar a desarrolladores a conseguir trabajo y a mejorar sus condiciones y su salario —a través de mi mentoría y de mi canal de YouTube.
  • Ayudar a empresas a construir soluciones digitales que venden: producto que funciona, rinde y no se cae a la primera.

Si quieres que hablemos de tu caso, escríbeme por aquí.

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